sábado, 21 de marzo de 2015

Don Quijote de La Mancha: Capítulo XXVIII

En este capítulo aparece una joven rubia de belleza deslumbrante llamada Dorotea, que procede de Andalucía (pero no recuerdo con exactictud de que parte) se muestra ante Cardenio y otros personajes. Huye de su "prometido" Don Fernando, hijo de una familia poderosa de Andalucía.
A lo largo del capítulo le cuenta su historia a Cardenio y compañía. Según se puede sacar como conclusión es un amor predestinado, no elegido por los componentes de la pareja. Lo cuál recuerda bastante a las parejas de la cultura hindú, que antes de que nazcan los hijos ya le han buscado pareja y han predestinado su boda.

Me repugna este tipo de costumbres, sinceramente, me estás diciendo que aún no han nacido tus hijos y ya has decidido con quién van a compartir su vida, ¡no me fastidies!
Es todo un atentado a la libertad de los individuos, todos tenemos derecho a la libertad a elegir nuestro propio camino, porque es NUESTRA PROPIA VIDA, no la de nuestros padres ni la de Dorotea. Aparte una pareja es un par de personas (incluyo homosexuales, travestis etcétera...) que se han conocido bien y hay una conectividad entre ambas de tal modo que les cambia la vida, consiguen un motivo más para sonreír, para luchar día a día, un motivo de una fuerza incomprensible para aquellos ajenos.
La libertad en sí es algo fundamental para cualquier cosa, tanto personas, animales y cosas, pero además en algo que engloba una decisión muy importante en la vida de un individuo creo que todo el mundo debería ser libre en elegir con quién compartir su vida, a quién considerar su media naranja, la otra cara de una moneda incompleta, la estrella que ilumina un sistema de planetas.
En conclusión, comprendo el sufrimiento de Dorotea al tener un prometido que no ha sido elegida por ella, sino elegido por sus padres. Si la relación fuese germinando de mal hasta entenderse y quererse no habría problema, pero es que Don Fernando además es un ser rapaz, que maneja el don de mentir como las cebollas.

Para acabar dejo la canción de I want to break free del mítico grupo Queen, el cuál habla de la libertad:

Esto ha sido todo por mi parte del capítulo XXVIII, ¡nos vemos!
Guillermo Jara Gómez

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