sábado, 21 de marzo de 2015

Don Quijote de La Mancha: Capítulo XXVII

En este capítulo me ha llamado la atención y por primera vez en toda la lectura de este endiablado libro, he encontrado algo que me ha gustado, el soneto que canta Cardenio cuándo el cura y compañía van a Sierra Morena en busca de Quijote:
"Santa amistad, que con ligeras alas, 
tu apariencia quedándose en el suelo,
entre tus benditas almas en el cielo,
subiste alegre a las impíreas salas, 
desde allá, cuando quieres, nos señalas 
la justa paz cubierta con un velo,
por quien a veces se trasluce el celo 
de buenas obras, que a la fin son malas.
Deja el cielo, ¡oh amistad!, o no permitas
que el engaño se vista tu librea
con que destruye a la intención sincera; 
que si tus apariencias no le quitas, 
presto ha de verse el mundo en la pelea 
de la discorde confusión primera."



Soneto PRECIOSO sinceramente, me embriaga la ricura. Ah, la amistad, un vínculo que en su verdadera forma muestra quiénes son aquellos a los que les importas, que apostarían todo a tu mesa, porque confían en ti, al igual que tú confías en ellos (a menos que seas un cafre o no hayas congeniado bien del todo)
Interpreto que los primeros 4 primeros versos explica que la amistad llega se puede formar de un día para otro, cuándo menos te lo esperes y hasta con menos quién esperes.
Los versos del 5 al 8 según mi punto de vista transmiten el mensaje de que a veces la amistad puede actuar como un velo, ya que ciertas personas nos pueden "bloquear" y no dejarnos actuar como personas individuales, sino a su imagen y deseo. Eso ni es amistad ni es 3 castañas al ajillo, eso es tener más cara que espalda y poco respeto a los demás. Aparte opino que tenemos que ser lo suficientemente valientes para rechazar lo que no nos parezca bien, incluso si es a nuestros padres o a nuestra querida y amada almohada.
Me dan a entender los versos 9 hasta el final da a entender que una buena amistad es aquella que, aunque discutas con tu amig@/s, os vais a perdonar, porque seguramente haya sido una estupidez y un malentendido por parte de ambos, porque todos nos merecemos una segunda oportunidad, y más siendo jóvenes (estamos en la flor de la vida), y una tercera a excepción de pocos.
La amistad es algo increíble, que si se encuentra a las personas correctas puede ser muchas veces esa mano que te recoja antes de caer al umbral de la desesperación y la tristeza, al igual que lo serás tú. No hace falta hacer un viaje alrededor del mundo para salvarlo como en un juego de rol japonés como Tales Of Xillia ver quiénes de verdad merecen ser llamados "amigos", con que te lo demuestren con el tiempo es suficiente. Dejo una cita de Squall Leonheart (Protagonista de Final Fantasy VIII) aunque en este caso aparece en Kingdom Hearts y le cambian el nombre a León, aunque aparece como un personaje secundario:
"Quizá no volvamos a vernos, pero nunca nos olvidaremos."-León (Squall Leonheart)
Para acabar dejo una canción de Bruno Mars que habla de la amistad:


Guillermo Jara Gómez

Don Quijote de La Mancha: Capítulo XXVI

En este capítulo Don Quijote en Sierra Morena, estándo medio desnudo en plena sierra, el figura con 2 narices dice de imitar las locuras Roldán Roncesvalles.
Esto me ha llamado la atención porque me ha llevado a pensar y expresar lo siguiente:¿Es bueno ser tan fanático de algo cómo para imitarlo en plena sierra, medio en bolas y en una sierra?
Personalmente opino que no, que por muy fanáticos y mucho que admiremos algo deberíamos aprender a definir nuestra propia personalidad por nosotros mismos, algunas cosas "cogerlas" de aquello que admiramos profundamente, pero ser uno mismo, no una burda copia de aquello que idolatramos. Aparte, resalto esta reflexión porque Don Quijote a lo largo de la obra intenta ser un caballero andante, cómo aquellos de los montones de libros que leía. Yo por mucho que idolatre a varios personajes de los videojuegos y de los manga animes como Kamina de TTGL (citado en mi post anterior) o Snake (Metal Gear Solid), no voy a ir a un examen de mates (por ejemplo) con una katana, sin camiseta y con unas gafas guays diciendo:"¿¡Quién demonios te crees que soy?!" (Frase la cuál uso mucho) O inflitrándome en las clases al más puro estilo Metal Gear con una pistola de tranquilizantes sin que me pillen.
Cierto es que el Quijote estaba enfermo, pero llega a unos niveles de locura industriales (cómo por ejemplo cuándo ataca a los molinos creyendo que eran gigantes), y yo soy una persona normal, cuerda que no haría ese tipo de cosas.
Con esto, quiero llegar a la conclusión de que creo que deberíamos de idolatrar menos a aquello lejano y distante, que seguramente no haría nada por nosotros por mucho que lo adoremos, e idolantrarnos más a nosotros mismos (sin llegar a ser egocéntricos, por supuesto)
¡Nos vemos!
Guillermo Jara Gómez

Don Quijote de la Mancha capitulo XXV

                                       
                                       

Tras la pelea del capitulo anterior Don Quijote y Sancho se despiden del cabrero y prosiguen su camino. Al adentrarse en el monte, Don Quijote le dice a Sancho que va a realizar una prueba para demostrar su amor por Dulcinea, como han hecho otros grandes caballeros. Tras tener una pequeña discusión por culpa de la sinceridad de Sancho, llegan a un lugar donde Don Quijote se dispone a cumplir con su prueba. Le dicta a Sancho una carta de amor para Dulcinea y es así como el escudero se entera de la verdadera identidad de la dama, a la que asegura conocer. Antes de irse, Sancho le pide a su amo que cumpla con la prueba prometida y Don Quijote se desnuda y empieza a dar volteretas, como símbolo de su penitencia por su dama.

Don Quijote de la Mancha capitulo XXIV


                                         

Estando en Almodóvar, el mancebo llamado Cardenio les relata su historia. Él proviene de una familia acomodada y está perdidamente enamorado de una dama llamada Luscinda. En el pasado Cardenio le comunica su amor, al que Luscinda corresponde, a uno de sus amigos, quien, para no verlo sufrir por esta causa le propone ausentarse durante un tiempo. A su regreso, vuelve a encontrarse con Luscinda y ese amigo suyo llamado Fernando se ofrece para hacer de intermediario entre ambos jóvenes. La historia se ve interrumpida porque, en un momento de su relato, Cardenio menciona el Amadís de Gaula. Don Quijote empieza a discutir con él a propósito del libro, y se inicia una disputa a la que se unen Sancho y el cabrero

Don Quijote de la Mancha capitulo XXIII


                                           

Tras el ataque de los galeotes, Sancho advierte a su amo de que deben irse pronto porque si no vendrá a buscarlos la Santa Hermandad. Al avanzar por el camino, se encuentran con una maleta en la que se hay varias camisas y algunos escudos de oro. También encuentran una libreta con sonetos y cartas de amor. Entonces se disponen a encontrar al dueño de dicha maleta. Por el camino se encuentran con un cabrero y le preguntan por el dueño de la maleta. El cabrero les habla de un joven mancebo apuesto y cortés, que llegó hace poco a las montañas y se refugió en ellas. Después de que algunos cabreros tuvieran encontronazos con él y de que estos presenciasen unos de sus ataques de locura, lo llevaron a Almodóvar para que reposara, y es allí donde los encuentran nuestros protagonistas para devolverle sus pertenencias.

Don Quijote de la Mancha capitulo XXII

                                                 
                                       

En el siguiente capítulo, se hace cargo del relato un narrador llamado Cide Hamete que nos cuenta cómo nuestros protagonistas se encuentran con una fila de doce hombres encadenados a los que dirigen dos hombres a caballo. Cuando Don Quijote se entera de que los lleva a galeras por la fuerza, insiste en oír la historia de los delitos de cada uno. Tras haber escuchado a  algunos Don Quijote insiste en liberarlos. Una vez que lo consigue, tras batallar contra sus captores, encarga a los galotes que se presenten delante de Dulcinea y le cuenten su hazaña. Sin embargo los estos se revelan y muelen a palos a nuestros protagonistas.

Don Quijote de la Mancha capitulo XXI


                                        

Don Quijote y Sancho panza continúan su travesía, tras el suceso vivido con los batones. En medio del camino, se encuentran con un barbero montado encima de un asno. Mientras que Sancho está convencido de que es un hombre corriente, Don Quijote asegura que lleva puesto el yelmo del Manbrino. Don Quijote arremete contra él para arrebatárselo y el hombre huye dejando el yelmo en el suelo. Para hacerle partícipe de las leyes de caballería, Don Quijote le cuenta a Sancho una historia de caballeros con final feliz. Tras la historia Sancho le dice que ojalá y les salga todo igual de bien a ellos y ambos consigan un título nobiliario como recompensa por sus hazañas.