RESUMEN DE LOS CAPÍTULOS I AL V
Esta obra comienza con la ya tan famosa frase de "En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme..." que tantos conocemos pero que, como bien dice, nadie sabe donde es.
Aquí encontraremos escrita la historia del gran Don Quijote de La Mancha y sus aventuras como caballero andante con su fiel escudero y montura. Empecemos:
Está el Quijote aún en su morada tras acabar de leer uno de sus tantos libros de caballerías cuando piensa en llevar a cabo la idea que le ronda por la cabeza desde un tiempo atrás. Pues bien, su pensamiento de hacerse caballero andante y salir a vivir aventuras requiere de varios requisitos previos a la salida, la cual no comentará con ninguno de sus conocidos para evitar impedimentos. Estas necesidades son la de hacerse con armadura para la batalla, de un fiel rocín para viajar y por supuesto -indispensable para él- de una joven y hermosa dama de la cual estar enamorado. Una vez dispone de todo lo -para él- necesario, ve clara la salida que, con su montura Rocinante -tal como él la ha nombrado recientemente- pasa para comenzar a deshacer los agravios y malentendidos que por el mundo haya repartidos.
Tras mucho caminar y cabalgar, a lo lejos divisa una posada, la cual él interpreta por castillo, y como el dueño y señor del castillo ve al posadero, el cual sale a visitarlo y a ofrecerle sus servicios al posible cliente; al ver este la locura que tenía don Quijote, tan solo le sigue la corriente y al final acaba siendo su cómplice, pues se ve apurado a nombrarlo caballero andante como señor del actual castillo que es él.
Tras esto don Quijote parte de nuevo para proseguir su camino y por la espesura de unos arboles cercanos oye unos gritos, de alguien joven al parecer de su aguzado oído, con lo que se acerca en dirección a ellos. Ve él mismo de quien son los alaridos, y comprueba, no a su gusto, que son de un joven mozo llamado Andrés al que un labrador para el cual trabajaba le estaba dando una azotaina con una correo mientras se encontraba atado y recostado sobre un árbol de espaldas al labrador.
Inmediatamente lo detiene don Quijote y tras una larga conversación y negociación llegan al acuerdo de que los problemas anteriormente ocasionados por el joven Andrés se verán pagados y solucionados por la paliza que le había interrumpido en ese momento, y que tras irse debería el labrador pagarle todo lo que le debía al mozo y no dejar más a deber con él.
Ízole caso mientras en su presencia estaba el labrador, que para cuando se hubo perdido de vista don Quijote lo ató de nuevo al árbol y le propinó esta vez una azotaina mayor que la anterior.
El Quijote en su proseguir de camino encontró a unos mercaderes en la lejanía, a los cuales hizo parar con propósito de que juraran que la más bella de las damas sobre la tierra era la inigualable Dulcinea del Toboso. Al no hacerlo los mercaderes y con suma, reírse de él, cargó contra ellos lanza en mano pero tropezando en el camino, con lo que los mercaderes aprovecharon estando él en el suelo para darle una paliza a patadas y con su propia lanza haciéndola astillas. Tiempo después un labrador vecino suyo lo recogió y llevó a casa donde su familia lo esperaba. Esa noche decidieron darle quema a casi todos los libros de caballería por ser culpables de la locura de su señor.
Una novela que relate las aventuras de hombre, al parecer loco, y que valla viviendo cosas así pues incluso parece interesante, y no es del todo equivocado. De hecho, incluso a mi me está gustando más de lo que pretendía disfrutar con este libro, pero se me sigue haciendo verdaderamente pesado tener que estas mirando continuamente las anotaciones que hay en la parte inferior de la página, o buscar ciertas palabras en el diccionario, preguntar expresiones antiguas que por mi edad o por simple desuso desconozco, etc. También me incomoda la forma de escribir o relatar, como queráis decirlo, que está presente en toda la novela, o por lo menos en lo que llevo de ella leído.
Ahora que soy yo quien está leyéndola sí que puedo decir que me gusta y que tal vez, y solo tal vez sí que sea la mejor obra de literatura.
La manera que de ver el mundo que tiene don Quijote me recuerda mucho a la de un niño chico, cuando todo en la vida representa una nueva aventura para vivir y disfrutar, incluso las cosas más simples del día a día. Aún no he llegado a la parte en la que ve los molinos como unos gigantes y quiere luchar contra ellos, tal como el niño que juega con sus amigos con espadas de plástico a los piratas o a rescatar a la princesa, cosas así.
En cosas que me llaman la atención de este libro, ya que como he dicho antes me está gustando pero sigue sin ser de mis favoritos, es a la cantidad de idiomas a las cuales han traducido esta obra y la cantidad de copias que se han vendido en todo el mundo de él ya que ascienden a miles y millones. Incluso al japonés esta traducido el dichoso libro; y pienso yo: a que japonés puede interesarle una novela de hace cientos de años escrita medio en castellano moderno y medio en castellano antiguo por un escritor ni mucho menos famoso en la otra parte del planeta, y no solo a quién, si el qué.
En fin, una sorpresa este libro. Hasta la próxima. Fernando M.